¿Qué hace diferentes a los microcréditos de MyCredit?

Los microcréditos se han convertido en una alternativa financiera muy popular en Argentina, y la tendencia va en aumento. Sus ventajas son evidentes con respecto a los créditos bancarios, en muchos casos anclados en el pasado en cuanto a la metodología y la operativa. Y además, en MyCredit encontrarás otros beneficios adicionales que hacen aún más atractiva esta nueva vía de financiación.


Por un lado, nuestros préstamos personales son más accesibles. Esto quiere decir que de ellos se pueden beneficiar más argentinos, en comparación no solo con los créditos bancarios sino también en comparación a otros minipréstamos ofrecidos por compañías online. Para disfrutar de un crédito en MyCredit, los requisitos son menos exigentes. Basta con tener nacionalidad argentina, tener más de 21 años, ser titular de una cuenta bancaria que no corresponda a un plan social y contar con ingresos económicos. Por tanto, la puerta queda abierta a muchísimas personas que son rechazadas por los competidores: jubilados, becarios, personas con Veraz negativo, personas que no tiene acceso a avales y otras muchas más.


Por otro lado, en MyCredit disfrutarás de mayor rapidez: nuestros microcréditos rápidos se pueden conseguir en apenas minutos, a contar desde el momento mismo de realizar la solicitud. El motivo: la ausencia de papeleos innecesarios y la verificación con software automatizado de los datos suministrados. Por ello, MyCredit se impone como una solución para hacer frente a gastos urgentes.


Otro de los motivos que nos hace diferentes y de mayor confianza es el grupo financiero que nos respalda: Friendly Finance, uno de las más prestigiosos a nivel internacional. De referencia en el sector en países de Europa y Latinoamérica, destaca por su solvencia e independencia.


Así se solicitan nuestros microcréditos online

Para solicitar un microcrédito online, no será necesario contar con conocimientos informáticos ni económicos avanzados. Si estás leyendo este texto, ya cumplís una primera premisa: disponer de un dispositivo electrónico con conexión a Internet. Son válidos tanto la computadora como el laptop, la tablet o incluso el smartphone, ya sea con Wi-Fi o con red propia de datos.

Sea cual sea tu equipamiento informático, deberás proceder de la siguiente manera:

Andá al selector de cantidad y plazo de nuestra web e indicá los valores que más te interesen. Podés elegir un importe que esté comprendido entre los $1.000 (mínimo) y los $3.000 (máximo). Para el plazo, podés seleccionar los días que consideres necesarios, dentro de una horquilla entre 5 días (mínimo) y 31 días (máximo)

Cumplimentá el formulario al que serás redirigido. Se trata del clásico formulario de alta de usuario, cuyos campos a rellenar son el nombre, la contraseña, la dirección de correo o el teléfono celular de contacto, entre otros. También tendrás que darnos el número de tu CBU: te lo solicitamos porque, cuando aprobemos tu solicitud, enviaremos el dinero del crédito directamente a ese CBU. Por cierto, para tu segundo crédito y sucesivos, este paso queda eliminado: solo es necesario realizarlo cuando se solicita el primer préstamo online. Tras ello, pasarás a ser usuario de MyCredit y tus datos quedarán grabados en nuestro sistema.

Esperá a que nuestro software analice tus datos. Si no hay errores ni incidencias, recibirás una notificación afirmativa en pocos minutos. Y acto seguido, procederemos a transferir el préstamo de dinero solicitado al CBU indicado.


¿Y cómo se procede a la devolución?

La sencillez de nuestros microcréditos personales no se da solo a nivel de la solicitud y del cobro, sino también a nivel de la devolución. Cuando llegue el momento de pagar el importe recibido más los gastos de gestión, tenés a tu disposición tres formas de pagar. La primera es la clásica: un ingreso directo en una cuenta del Banco Comafi. Para ello tendrás que desplazarte a una oficina bancaria, pero si preferís evitar ese desplazamiento, también lo podrás hacer desde tu servicio de Home Banking mediante una transferencia bancaria. Esto mismo lo podrás hacer también desde un cajero automático o desde el mostrador de tu propia oficina bancaria. Y la tercera forma de pago es la de acudir a una sucursal de Rapipago y efectuarlo allí mismo. Rapipago es una red de cobranza que tiene más de 2.000 oficinas repartidas por Argentina, por lo que probablemente encuentres una cerca de tu domicilio.

¿Y qué ocurre si no podés cumplir con el plazo marcado? La solución está en tu propia área personal: allá disponés de una opción para prorrogar automáticamente la fecha límite de tu crédito personal. Para que esa ampliación sea efectiva, deberás abonar por adelantado los costes de demora, que son independientes a los gastos de gestión de la solicitud. Si los problemas de pago son mayores, te sugerimos que contactes con nuestro departamento de Soluciones Financieras para encontrar la mejor solución para ambas partes.